jueves, 29 de septiembre de 2016

Doble mirada a Irlanda


Interesante exposición fotográfica sobre Irlanda de Luis Merino y Álvaro Padilla, unidos en Bifocal Estudio, en el Baluarte de La Candelaria.

Los dos fotógrafos, que hicieron los viajes por separado, en los años 2011 y 2012, recogen en sus cámaras imágenes que los turistas, habitualmente, no ven. Son fotos creativas, pero al tiempo, documentos de la vida cotidiana de una Irlanda que, sumida en la crisis en 2008, comenzaba apenas a repuntar cuando se realizaron los reportajes.

Con un montaje sencillo, directo, acompañado de textos escogidos, merece una visita.


¿Qué se podía esperar del PP?


No hacía falta ser adivino.

Que el PSOE y Ciudadanos se sumaran a la petición de la recalificación de los terrenos de Altadis, para que deje de ser suelo industrial, tiene su lógica. Y más, en el caso del PSOE, que ya lo planteó para poner allí la Ciudad de la Justicia, por lo que, en este asunto concreto, no se le puede reprochar al grupo municipal socialista su postura.

Pero que el PP, por medio de su portavoz y mano derecha de Teófila Martínez, pida la recalificación, es impresentable. Quiero imaginar que Ignacio Romaní habrá tragado varias veces saliva antes de representar tamaño papelito: hace apenas dos años, Martínez, Romaní y los peperianos en general, defendían a capa y espada que esos terrenos sólo podían ser suelo industrial. Lo recordábamos ayer aquí.

Además de que ya no están en el gobierno municipal, ¿qué otras razones pueden esgrimir para tan radical cambio de opinión?

miércoles, 28 de septiembre de 2016

El Centro de Interpretación de la Ciudad de Cádiz


Como otros insisten -en este caso el PSOE- en hacer exposiciones permanentes parciales sobre la Historia de Cádiz, yo insisto en que Cádiz no necesita más museos, que lo que necesitamos es un Centro de Interpretación de la Ciudad.

Repito mis argumentos: no podemos presentar aspectos parciales de la historia de Cádiz, hay que presentar su pasado, y su patrimonio, como un conjunto, como un todo, se trata, insisto, de convertir la propia ciudad en un producto cultural, con una propuesta interpretativa alejada de planteamientos tradicionales. 

En la actualidad no basta con acumular piezas en una sala, y mucho menos, cuando son copias, hay que aplicar fórmulas tecnológicas que respondan a los nuevos hábitos y demandas culturales de los ciudadanos, y que propicien una oportunidad de desarrollo económico y social. Por eso hablamos de un Centro de Interpretación de la Ciudad, y no de un museo. Hay que apostar por algo mucho más dinámico, más vivo, no se puede encerrar la historia de Cádiz en un edificio, no se puede reducir la investigación, el conocimiento y la difusión del patrimonio gaditano a una serie de salas cerradas, hay que lograr que toda la ciudad sea un conjunto interpretativo, que el territorio cuyo desarrollo histórico ha generado un rico patrimonio natural, cultural e inmaterial, se convierta y sea aprehendido como un conjunto, y no como piezas deslavazadas de la historia y el patrimonio de la ciudad.

Este modelo, entendido como conjunto interpretativo de la ciudad, desarrollado en todo su ámbito urbano, requiere un espacio de síntesis, en el que abordar una primera aproximación a la interpretación de Cádiz, que remitiría a diferentes ámbitos temáticos, a los diferentes lugares significativos de la ciudad, lo que propiciaría una percepción de la historia y el patrimonio material e inmaterial gaditano como algo vivo y en su espacio natural.

Y ya puestos, propongo al ayuntamiento que el Centro de Interpretación de la Ciudad de Cádiz se instale en un edificio emblemático y situado en el centro del casco histórico: el Palacio Recaño.

Quien quiera leer más sobre este asunto, puede hacerlo aquí, aquí, aquí y aquí.

Suelo industrial


“¿Estamos o no estamos en que la ciudad de Cádiz tiene que usar todo el suelo posible para generar empleo para la industria?”, así que “mientras que sea alcaldesa, los suelos industriales van a ser industriales”.

Es evidente que quien dijo esto no es el actual alcalde de Cádiz, fue Teófila Martínez en respuesta a la pretensión de la Junta de Andalucía de situar en los terrenos de la antigua Altadis la Ciudad de la Justicia; Martínez añadía, con razón, que los de los socialistas con la mencionada Ciudad de la Justicia le parecía "una broma de mal gusto".  

Ahora un proyecto sanitario privado, al parecer, tras llegar a un acuerdo con el Delegado de la Zona Franca -el mismo que estaba de acuerdo con Martínez en el caso de la Ciudad de la Justicia-, quiere instalar una clínica en los terrenos de Altadis, y cuando el actual gobierno municipal, usando los mismos argumentos que el anterior, dice que no considera conveniente cambiar el uso industrial de los terrenos, algunos se llevan las manos a la cabeza y lo acusan de entorpecer el desarrollo de la ciudad. 

Cosas veredes, Sancho...

lunes, 26 de septiembre de 2016

Casualidad

Creo que fue a principios de septiembre de 2010, cuando Pepe Jaime y Juan José Sánchez Sandoval me enseñaron la maqueta y el diseño de la portada de nuestro libro Nueve bodegueros del Marco del Jerez, que a finales de ese mismo año publicó Quorum Editores.

Me sorprendió, tanto como me gustó, el motivo escogido para la portada: nueve catavinos, que representaban a los nueve bodegueros de los que tratamos en el libro.


Esta mañana he conocido la portada de la reedición, de hace apenas unas semanas, de los soberbios relatos de Fernando Quiñones Cinco historias del vino.


Yo creo en las casualidades, ¿alguien no?

domingo, 25 de septiembre de 2016

Apología del fascismo

La apología del fascismo no es delito en España, y no lo es por que el PP votó en contra de que lo fuera.

Cuando Ruiz Gallardón, a la sazón ministro de Justicia en el gobierno de Rajoy, planteó la reforma del Código Penal, se rumoreó que se incluiría un artículo según el cual, la apología del fascismo se castigaría con cárcel. Cuando se presentó el proyecto en el Parlamento, eso no era así, por lo que una iniciativa de CiU, pactada con el PSOE, UPyD y UPN, apoyada por el resto de los partidos de la oposición, fue rechazada por la mayoría del PP.

Por decirlo todavía más claro: una propuesta consensuada que instaba al gobierno de Rajoy a tipificar como delito conductas que impliquen "apología del franquismo, el fascismo, el totalitarismo o el nazismo", fue boicoteada, rechazada, por los diputados del PP, todos a una, sin excepción.

La apología del fascismo y nazismo es delito en Alemania, en Francia, en Italia..., pero no en España, como queda claramente explicado aquí.

Que la apología del fascismo no sea delito en España, es una muestra más del carácter ideológico del PP, que deja a España a la cola, por no decir en el estercolero, de los defensores de la democracia.

Dicho esto, opino que la defensa de la democracia no se puede realizar con actitudes que pueden degenerar en enfrentamientos violentos, que es lo que ocurre cuando se intenta impedir o estorbar, de forma manifiesta y en tono elevado, un acto en un espacio privado.

Se puede ser antifascista, es más, se debe ser antifascista, pero sin caer en actitudes similares a las que hay que desterrar. Un demócrata no puede comportarse como un totalitario, como un antidemócrata.

¡Ah!, y sobre José Antonio y el fascismo, lean la carta a Luca de Tena publicada en ABC el 22 de marzo de 1933. Y sobre el uso de la violencia, el famoso discurso del teatro de la Comedia del 29 de octubre del mismo año. Y en general, sus Obras completas, publicadas por el ministerio de Educación Popular en 1945.

sábado, 24 de septiembre de 2016

Bebés en cajas de cartón

Aclaro que no me cae simpático Nicolás Maduro, ni su régimen político, más bien todo lo contrario, y creo que la crítica política es admisible, a su régimen y al de Rajoy.

Pero lo que no me parece tan admisible es manipular información, o, lo que es peor, inventarla, para atacar al adversario político.

Lo último es tan procaz, que parece mentira que haya tantos medios que se hagan eco: ¡los recién nacidos, en Venezuela, duermen en cajas de cartón!, y todo el mundo se lleva las manos a la cabeza.

Lo curioso es que cuando se conoció la noticia de que los bebés en Finlandia tienen como primera cuna una caja de cartón, a todo el mundo le entró curiosidad por la noticia.


Sí, ya sé que las cajas finlandesas tienen dibujitos, pero al fin y al cabo, son de cartón, ¡y nadie criticó a Finlandia!, antes al contrario.

La foto es de BBC.com

El Puente Zuazo y el Bicentenario


Cuenta hoy Diario de Cádiz que el proyecto de rehabilitación del Puente Zuazo lleva ya diez años de retraso. Y es cierto.

El Puente Zuazo, como ocurre con tantas otras obras, entre las que incluyo el fraude del uso del Oratorio de San Felipe Neri, es una muestra más, pero muy importante, del fracaso del Bicentenario de las Cortes (1810) y Constitución de 1812.

Tras entrar a formar parte de la Comisión Nacional del Bicentenario, el 20 de junio de 2006, semanas después, Malu García Juárez, gerente del Consorcio, me pidió que la ayudara en una comisión dedicada a la recuperación del patrimonio, fundamentalmente el documental -de esto hablaremos otro día-, aunque también participé y conocí los proyectos de recuperación del patrimonio histórico y artístico, sobre edificios de la época.

Cada administración consorciada debía presentar sus propuestas, y el ayuntamiento de San Fernando presentó un dossier que incluía, entre otras actuaciones, la "Rehabilitación del Sitio Histórico del Puente Zuazo y fortificaciones anejas".

Si los datos no se modificaron posteriormente -los que guardo son de los años 2006 y 2007-, el proyecto de rehabilitación del Puente Zuazo se presupuestó en 3,9 millones de euros, y como administraciones implicadas aparecían los ayuntamientos de San Fernando y Puerto Real, la Junta de Andalucía y los ministerios de Fomento y Cultura.

Más dinero suponía el proyecto del "Plan integral Almenasur para la recuperación de las fortificaciones costeras", que ascendía a unos 5,8 millones de euros, con las mismas administraciones implicadas.

Cinco administraciones para un presupuesto asequible. Pero todo quedó en nada.

viernes, 23 de septiembre de 2016

Murió por la derecha

El gaditano Ventura Moreno y Zavala, general de la Marina española, murió por la derecha.

Me enseñaron, de niño, a que cuando caminas por una calle hay que circular por la acera de la derecha, y que solo debía cederla a niños pequeños, ancianos, mujeres embarazadas y personas con dificultades de movilidad.

Eso se ha perdido, y ahora, niños y mayores, circulan por donde quieren, y más de una disputa he presenciado por gente que no cede la derecha.

Y siempre recuerdo a Ventura Moreno, que entre otras acciones de mérito que le elevaron al generalato, fue combatiente destacado en Gibraltar en 1779 y participó en la reconquista de Menorca en 1781, y murió tres años después en Madrid disputando la derecha en una calle, además, al parecer, sin razón.

Ocurrió el 16 de marzo de 1784, en la madrileña calle del Espejo. Ventura Moreno debía circular por la izquierda, cuando se encontró con un caballero salmantino, apellidado Manzano, que exigió al gaditano que le cediera el paso. Moreno, que ya era general, exigió a Manzano se apartara, pero el de Salamanca se negó, por lo que surgieron las espadas y en el lance, Manzano atravesó a Ventura Moreno. Cuenta Cambiaso y Verdes que el rey, al conocer el suceso, dijo: "Moreno vivió como un general y ha muerto como un guardia marina".

Desde que conocí esta historia, cuando me cruzo con algún malencarado, le cedo la derecha. Que no es lo mismo, aclaro, que ceder ante la derecha.

jueves, 22 de septiembre de 2016

Falta la placa de Miguel Grau

La placa explicativa del busto de Miguel Grau, en la Alameda, no está.


Miguel Grau Seminario es el gran héroe del Perú, designado en su país "Peruano del milenio".

El busto que está en la Alameda fue donado por la Marina de Guerra del Perú y la Asociación Nacional pro Marina del Perú, al puerto de Cádiz en el año 2008, como reconocimiento a los lazos que unen Cádiz con el Perú, especialmente, con el puerto de El Callao, principal puerto en el Pacífico de la América hispana.